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| Seguridades Cuando un cuadro reviste gravedad, tomando el carácter de una urgencia médica que requiere una intervención quirúrgica sin demora, es poco lo que podemos preguntar y decidir acerca de qué profesional nos intervendrá y en qué condiciones. Pero en muchos otros casos, una patología crónica o de desarrollo lento nos conduce a una operación programada, lo cual nos da la posibilidad de tomar muchos recaudos y obtener de esta manera mayores seguridades. ¿Por qué las necesitaríamos? En principio, existe temor ante una experiencia desconocida, ante el dolor físico, la invasividad, el riesgo de infecciones, el postoperatorio, la anestesia, etc., lo cual es perfectamente natural y comprensible. Pero ese no es el único motivo. Lamentablemente, muchas personas han debido soportar sufrimientos innecesarios por culpa de profesionales inescrupulosos, quienes indican una cirugía sólo por motivos comerciales. Ante estos temores, lo primero que debemos buscar es una segunda opinión médica, y aun una tercera. Es un derecho que podemos y debemos ejercer si queremos despejar ese tipo de dudas e inseguridades. Muchas veces, de esas consultas surge la posibilidad de tratar la patología a través de otras técnicas, y no con cirugía, no exponiéndonos así a los riegos que potencialmente presenta toda intervención. Hay que decir que, en general, todos los procedimientos médicos ofrecen riesgos y beneficios: decidir cómo se resuelve esa ecuación en nuestro caso es un derecho propio que podemos ejercer con la ayuda de un profesional serio. Muchos procedimientos no quirúrgicos pueden ofrecer igual beneficio que una operación bajo menores riesgos. Nuevas terapéuticas farmacológicas, regímenes especiales, kinesiología, ejercicios controlados, etc., se presentan muchas veces como alternativas válidas. En patologías no-progresantes, debemos asegurarnos que la operación mejorará una situación que, tal vez, no presenta tantas complicaciones ni nos quita un grado importante de calidad de vida. ¿Puede la operación ofrecernos un grado realmente muy superior? ¿Sus beneficios serán permanentes, o mejorará nuestra situación en forma temporaria, requiriendo más intervenciones en el futuro?. |
Examen preoperatorio: chequear el estado de salud previene riesgos. Dolor postoperatorio: el dolor es uno de nuestros más grandes temores. Médicos frente al dolor: ¿qué es el dolor y cómo lo podemos enfrentar?.
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